05/03/2010 - 10:45 hs
INCLUSIÓN Y DISCAPACIDAD EN ESPERANZA
El Área de Inclusión para la Persona con Discapacidad, dependiente de la Subsecretaría de Promoción Social de la Municipalidad de Esperanza, articula en la ciudad el proyecto denominado “Una Esperanza Inclusiva”, en el marco del Programa “Esperanza, trabajando por el cambio”. Por tal motivo convoca a “Un día de reflexión” para el próximo 15 de Marzo, a las 9:30 hs, en la Plaza San Martín, frente al Palacio Municipal.
¿Por qué el 15 de Marzo? En nuestro país, la Ley 22.431 fue promulgada el 16 de marzo de 1981, y su modificación relacionada con la Accesibilidad fue aprobada por la Ley 24.314, el 15 de marzo de 1994. Por lo tanto, hace casi 29 años que existen leyes al respecto aunque falta mucho por hacer aún.
La invitación a esta jornada toma este día como un primer paso en busca de una ciudad accesible y para que nos recuerde que existen temas a resolver para la efectiva vigencia de este derecho y con el objeto de instaurar la temática de la accesibilidad en la agenda pública en los Estados locales. En tal sentido el gobierno acompaña la propuesta, además, para que el día 15 de marzo sea declarado “Día Nacional de la Accesibilidad”.
A través de esta actividad se analizará la situación de la ciudad en cuestiones de Accesibilidad junto a personas con movilidad reducida y publico en general, quienes realizarán -con posterioridad- un pequeño recorrido alrededor de Plaza San Martín, relevando y clasificando los accesos a diferentes espacios aledaños a la misma, como Bancos, comercios, domicilios particulares, etc.
Esta iniciativa está abierta a personas con y sin discapacidad, para que todos los participantes puedan experimentar en carne propia las diversas barreras arquitectónicas que ofrece el entorno físico en la búsqueda de la reflexión ciudadana al respecto, para la toma de conciencia de lo que significa transitar por una ciudad que para las personas con movilidad reducida puede transformarse en hostil. La invitación para que cualquier persona pueda sentarse en una silla de ruedas, por ejemplo, y hacer el recorrido previsto, es convocarlos a que se animen a experimentar lo que podría ser inevitable, como lo es una incapacidad física temporal o definitiva, y es invitar a toda la ciudadanía a comprobar y a ponerse en lugar del otro, viendo como reaccionaríamos todos y cada uno ante estas dificultades. En este recorrido, las personas participantes se encontrarán con diferentes barreras arquitectónicas, ausencia de rampas, desniveles, veredas rotas, angostas u obstruidas por presencia de carteles publicitarios, entre otros obstáculos.
Los grupos contarán con la colaboración de un Auxiliar que registrará y documentará los obstáculos mediante fotografías y filmaciones completando al finalizar una planilla que servirá para comenzar a registrar el nivel de obstáculos que encontramos en la ciudad.
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